1.-INTRODUCCIÓN: Los sellantes de silicona son los mejores productos para la fijación de las lunas que los componen y para asegurar su estanqueidad ya que combinan una elevada adhesión sobre el vidrio, gran resistencia al envejecimiento y al agua con una elasticidad que permite absorber los movimientos a que, por presión del agua o por traslados estarán sometidos una vez construidos. Además tienen una inocuidad total, una vez reticulados, para con los peces y las plantas que han de habitarlos.
Cuando sus dimensiones son pequeñas, (máximo 100 litros), pueden construirse sin marco metálico. Para volúmenes mayores es necesario fijar la lunas sobre un bastidor apropiado.
2.- PREPARACIÓN DE LOS VIDRIOS: Las lunas que se vayan a emplear deberán tener las aristas abatidas o pulidas a fin de evitar que las aristas producidas en el corte puedan dañar o cortar el cordón de silicona del sellado.
La limpieza de las lunas es primordial: una vez bien lavadas no se deben dejar sobre superficies que no estén perfectamente limpias ni tocar con las manos ya que la pequeña capa de sudor que tienen puede debilitar la adhesión de la silicona. Se recomienda efectuar el traslado de las lunas limpias mediante ventosas o cogiéndolas con guantes o trapos limpios que no desprendan pelusa, procurando no tocar las zonas en las que deba aplicarse la silicona
3.- CONSTRUCCIÓN: Las lunas no deberán entrar nunca en contacto entre sí ni con el bastidor.
Las siliconas a emplear en la construcción de los acuarios con o sin bastidor deben ser, según el volumen del mismo, COLLAK S-10 (módulo medio) o COLLAK S-7 (módulo alto).
No deberán emplearse siliconas con fungicida ya que pueden perjudicar a los animales o plantas que deban vivir en su interior. Tampoco es aconsejable la utilización de los sellantes de silicona COLLAK S-11 E por sus inferiores características mecánicas.
a) De pequeñas dimensiones sin bastidor: Se cortan las lunas con los cantos perfectamente a escuadra y se pulen. Una vez bien lavados y secos se deposita un cordón del sellante de silicona COLLAK S-10 ó COLLAK S-7, según su tamaño, en el canto y se procede a su montaje. En los ángulos interiores la silicona debe formar un pequeño radio tal como se ve en la ilustración 1.
Es recomendable sujetar las lunas recién adheridas con algún dispositivo mecánico hasta que el sellante de silicona esté completamente curado.
b) Con bastidor metálico: Estará constituido por angulares metálicos resistentes a la corrosión y dimensionados de tal forma que no sufran ninguna deformación bajo la presión hidrostática a que estarán sometidos.
Las dimensiones de los lados de los perfiles angulares serán las suficientes para que permitan un empotramiento de las lunas como mínimo el doble del grueso de las mismas más el grosor de los calzos empleados.
Las lunas deberán tener las aristas pulidas para evitar que los cantos del corte puedan dañar al cordón de silicona.
Entre el bastidor y las lunas se colocarán unas bandas de neopreno de buena calidad que impidan el contacto vidrio-metal y a continuación se sellarán todas las juntas con el sellante COLLAK S-10 si el acuario es de pequeñas dimensiones o con el sellante COLLAK S-7 en los mayores. En los ángulos interiores la silicona debe formar un pequeño radio. En la ilustración 2 se representa un detalle de la sección vertical del sellado.
En construcciones especiales, los bastidores pueden quedar reducidos a dos marcos, uno superior y otro en la inferior. Los cantos de las lunas deben ser pulidos, las aristas sin marco deben construirse como en el caso de acuarios sin bastidor y utilizar el sellante de silicona COLLAK S-7.
4.- UTILIZACIÓN DEL ACUARIO: El curado definitivo de la silicona puede tardar entre 48 horas y dos o tres días según el grueso de los cordones de silicona aplicados. Es muy importante respetar este tiempo para asegurar la perfecta adhesión de la silicona sobre las lunas y evitar posibles movimientos de las mismas que pueden provocar fallos de estanqueidad.
Antes de proceder al llenado definitivo con agua, es necesario dejar el acuario recién construido en un ambiente bien ventilado a fin de que puedan eliminarse totalmente los vapores de ácido acético que se desprenden durante la reticulación de la silicona ya que podrían perjudicar a los peces o plantas que lo han de habitar.